La creación es fruto de la bondad de Dios para cumplir una función determinada, pero no solo por ser fruto de la palabra creadora de Dios, sino porque Él mismo ratificó esa armonía y esa bondad con su bendición.

Esta bendición es traducida en el compromiso activo de Dios con el ser humano para acompañar todo intento de salvaguardar el uso adecuado de los recursos naturales, de la disminución del impacto de la contaminación en el ambiente, de la reconciliación de todas las cosas.

En Casa Adobe contribuimos con ese compromiso activo de Dios con el ser humano, trabajando juntos por el mejoramiento de las relaciones de la creación con su creador. Por esta razón, ponemos marcha a nuestro sueño, dedicandonos continuamente en construir un modelo de comunidad, en la que todas y todos demos muestra de nuestra naturaleza, de nuestro origen.

Nuestro planeta sufre por el abuso de aire, mar y tierra. Y ese sufrimiento lo comparten las personas. En especial quienes menos tienen. En Casa Adobe creemos que Dios creó todo bueno y que nos invita a relacionarnos creativa y sanamente con todo lo que nos rodea. Por ello evitamos el consumo innecesario; reusamos todo lo posible; reciclamos nuestros desperdicios y las aguas jabonosas; cultivamos una sencilla huerta; criamos unos pocos animales. Queremos que creación siga siendo buena y sosteniendo la vida de todo ser viviente.